No la juzgue… Comprenda (Parte II).

En el pasado post les decía que a veces resulta importante distinguir entre experiencias, preferencias y valores. Las EXPERIENCIAS son situaciones por las que hemos atravesado, las PREFERENCIAS son opciones que escogemos como deseables y preferibles para nosotros, y los VALORES son cualidades ideales que en algún momento tomamos la decisión de mantener.

Si nuestra pareja nos confiesa, o nos comenta algo que nos desagrada (puede ser una fantasía, un deseo, una experiencia). antes de salir corriendo, horrorizarnos o juzgarlo. Si usted quiere salga corriendo. Pero podríamos quizás intentar otras cosas.

Nos puede resultar útil analizar si lo que nos ha contado refleja sus experiencias, sus preferencias o sus valores. En un mundo ideal los valores de una pareja deben ser profundamente similares, deben estar jerarquizados en forma parecida. Los que no sean similares tampoco deben ser incompatibles entre sí. Si los valores de tu pareja son diametralmente opuestos e incompatibles a los suyos es altamente probable que surjan inconvenientes, considera la opción de asistir a terapia de pareja, quizás algunos valores pueden ser replanteados, quizás tú y tu pareja necesiten llegar a nuevos acuerdos que posibiliten la convivencia o en última instancia quizás necesites buscar una pareja nueva. Pero por el bien de tu sexualidad y de la de tu pareja actual, no juzgues lo que tu pareja te confíe.

Entrando al terreno de las preferencias, las preferencias no deben ser necesariamente idénticas, pero sí deben ser compatibles. Si usted (heterosexual) tiene como pareja a una persona homosexual, tendremos allí un obstáculo latente en el terreno de las preferencias a nivel sexual específicamente. A diferencias de los valores que no suelen poderse negociar, la ventaja con las preferencias es que a mayor o menor grado de compatibilidad miles de escenarios son negociables y miles de situaciones pueden adaptarse y mejorar con el tiempo. Ej.-Puede ser que uno de los miembros de la pareja sea un tanto exhibicionista y le agrade hacer el amor frente a la ventana, o en la azotea, quizás usted se sienta cohibido con eso, pero es posible que negocien un encuentro sexual frente a la ventana durante la madrugada (cuando es menos probable ser visto), y poco a poco vayan negociando mecanismos de satisfacción. Como este, hay miles de ejemplos.

Respecto a las experiencias podemos recordar lo siguiente: Las personas no somos lo que hacemos, somos lo que hemos aprendido. En general las experiencias sexuales previas que nuestra pareja haya tenido no deberían convertirse en un obstáculo si estamos alineados en valores y con preferencias afines. Sin embargo, para algunos en el mundo real puede requerir un ejercicio de apertura mental que puede llegar a resultar duro. Suele ser importante el tener presente que si nuestra pareja nos satisface aquí y ahora, y hay afinidad de valores, cualquier experiencia anterior la ha preparado para el aquí y el ahora que está compartiendo con nosotros.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: